Medio ambiente

Las cuestiones medioambientales son un aspecto esencial de la misión de Danone.
Danone adoptó en 1996 su Política Medioambiental y en 2000 definió un plan y una serie de objetivos para los diez años siguientes. Redobló sus esfuerzos en 2008 al establecer el objetivo de reducir en un 30% sus propias emisiones de gases de efecto invernadero, objetivo que superó en 2012.

De cara a 2020 la compañía se centra en cuatro ámbitos fundamentales:

•Luchar contra el cambio climático
•Proteger los recursos de agua
•Transformar residuos en recursos
•Promover una agricultura sostenible

El  primer ámbito en el que se centra la compañía, de “Luchar contra el cambio climático”, se incluye nuestro Proyecto de Gestión de Leche de Reducción de gases con efecto invernadero cuyo objetivo es el de alcanzar una reducción de 50% de emisiones en el 2030 y la neutralidad de las emisiones en 2050.

 

Reducción CO2 Milk

Reducción de CO2 Milk del Grupo Danone es el proyecto para la reducción de emisiones de los gases de efecto invernadero por parte de las granjas lecheras.  Este proyecto es uno de los más relevantes que están en funcionamiento en la actualidad y cuenta con la colaboración de la Universidad de Wageningen.

En el Grupo Danone estamos convencidos de que, cada vez que compramos un producto alimenticio, elegimos el mundo en el que queremos vivir. Queremos que los consumidores sigan escogiendo nuestros productos porque pueden estar seguros de que están producidos en cada etapa de modo responsable y sostenible, siendo respetuosos con las personas que los producen, que los consumen y con el ambiente. En este sentido, nuestro compromiso para luchar contra el cambio climático global es una de las medidas clave para ser líderes de lo que llamamos la Revolución Alimentaria.

La ambición global del Grupo Danone es reducir un 50% la intensidad del impacto total de la empresa para el año 2030 versus 2015. El objetivo a más largo plazo es conseguir la neutralidad de las emisiones en 2050. Llevamos varios años trabajando con éxito para reducir nuestro impacto en las áreas industriales, logísticas, así como, también, con algunos proveedores de ingredientes o embalajes. Además, estamos trabajando para reducir las emisiones de las granjas y también estamos identificando acciones que nos permitan compensar las emisiones residuales que no se puedan reducir. Para conseguir disminuir un 50% las emisiones de la producción de leche en 2030, tenemos que poner en marcha medidas que permitan reducirlas por lo menos un 4% anual, lo cual ya es un reto para nosotros y para nuestros ganaderos.

Por otro lado, ese desafío se convierte en una oportunidad, al considerar que varias medidas de reducción de CO2 que se pueden poner en marcha en las granjas están relacionadas con la eficiencia productiva que tendrá un impacto en la viabilidad económica de las granjas.

 

Reducción de CO2 en las ganaderías

En una primera fase, que se desarrolló en 2017, medimos el impacto de las emisiones en varias granjas de todos los países del mundo donde recogemos leche y, para ello, utilizamos una herramienta llamada Cool Farm Tool. Era importante saber la situación de partida y las implicaciones de los modelos productivos en los diferentes países.

La segunda fase consiste en concienciar a nuestros ganaderos de la importancia de la reducción de las emisiones de las granjas y poner en marcha planes de acción 2018-2030 que permitan reducir el impacto de las emisiones en un 50%.

En una tercera fase (2030-2050) pondremos en marcha acciones que nos permitan compensar todas las emisiones que no se puedan minimizar.

 

Acciones para reducir el impacto de las explotaciones ganaderas

En la producción lechera, hay cuatro grandes fuentes de emisiones de gases de efecto invernadero (CO2, CH4, N2O):

  • la producción y el transporte de los alimentos
  • las emisiones de metano por las vacas
  • el almacenamiento y tratamiento del estiércol
  • el consumo de energía

Los proyectos de reducción pueden estar relacionados con cada una de esas fuentes: mejorar la salud y la longevidad de las vacas (reduciendo así el número de novillas necesarias), aumentar la producción por animal y año, cubrir las balsas de purines, instalar biodigestores, instalar paneles solares, reducir el uso de abono nitrogenado en la producción del forraje, sustituir la soja por otras fuentes de proteínas que no procedan de cultivar áreas deforestadas (cuestión que reduce un 20% las emisiones por litro de leche), etcétera. Otras medidas muy efectivas para compensar las emisiones son los sistemas de producción sin arado y la plantación de árboles en las granjas.

Sin duda, el consumidor sabrá reconocer, apreciar y valorar los esfuerzos de Danone y de sus ganadores para producir productos sostenibles con una leche de calidad. Cada vez más, el consumidor está sensibilizado sobre temas sociales y ambientales. Para nuestros consumidores, el impacto sobre el cambio climático y el bienestar animal tienen mucha influencia en el momento de elegir los productos que eligen. Reducir emisiones se ha convertido para todos los actores del sector, ganaderos incluidos, en una obligación para seguir haciendo productos de calidad apreciados por los consumidores.